Alérgia al polen y salud visual

Ojos llorosos, estornudos constantes, picores… Ha llegado la primavera

Para una persona alérgica al polen, la primavera puede representar serios problemas. Cada año más personas sufren por la alergia al polen y los síntomas se recrudecen para los alérgicos. Provoca síntomas como la congestión nasal, los estornudos, la tos y el picor en la nariz y la garganta. El polen puede generar reacciones en múltiples partes del cuerpo, pero afecta gravemente a la salud visual, los ojos se resienten con síntomas como el picor y enrojecimiento, hinchazón de los párpados, lagrimeo y fotofobia Si esto no se trata a tiempo, este  proceso, que es agudo, comienza a generar una segunda fase que es inflamatoria y los problemas se multiplican y son mayores.

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Cuando la persona alérgica entra en contacto con el polen el sistema inmunitario reacciona de manera inapropiada, como si fuera un invasor. Para protegerse de esa amenaza, el organismo produce anticuerpos contra el alérgeno que hacen que se liberen ciertas sustancias químicas, entre ellas, la histamina, que son las que desencadenan los síntomas característicos de la alergia.
Además del polen primaveral, también pueden producir conjuntivitis alérgica los ácaros del polvo y la caspa de los animales domésticos, así como algunos productos de belleza.
Los ópticos-optometristas aconsejan extremar la protección de los ojos por las alergias de la primavera y para ello ofrecen los siguientes consejos:

  • Evitar aquellos lugares que concentren más cantidad de polen: parques, jardines, entornos rurales… Si no es necesario, no salgas a caminar los días muy ventosos porque el viento arrastra grandes cantidades de polen. Si tienes que salir, utiliza gafas para protegerte los ojos, e incluso una mascarilla. Si viajas en coche, hazlo con las ventanillas cerradas.
  • Las mayores concentraciones de polen se producen a primeras horas de la mañana (entre las 5,00 y las 10,00) y a últimas de la tarde (19,00 a 22,00), así que no hagas ejercicio u otras actividades al aire libre en ese horario, y mantén las ventanas de casa cerradas.
  • Es conveniente que tengas una secadora en casa, o al menos coloca un tendedero en el interior de la vivienda para que la ropa no permanezca al aire libre y se llene de polen.
  • Cuando vuelvas a casa, dúchate, lávate el cabello y cámbiate de ropa, para eliminar los restos de polen que se hayan podido quedar adheridos a las prendas y a la piel.
  • No tener en casa plantas que te resulten alérgicas.