5 malos hábitos que dañan la vista

¿Cuales son estos hábitos?

Fumar

Malos hábitos vista 5¿Sabías que el cigarillo también daña nuestros ojos? Uno de los peores hábitos con los que hay que contar, ya que aumenta el riesgo de padecer tanto cataratas, así como otras enfermedades en la retina que pueden derivar en la pérdida total de la visión. Asimismo, puede agudizar dolencias ya existentes. Fumar también afecta nuestra circulación e impide que el oxígeno y los nutrientes necesarios lleguen a nuestros ojos para así prevenir distintas afecciones oculares.

Exposición a rayos UV

Malos hábitos vista 4Todos conocemos el gran perjuicio que estos rayos causan en nuestra piel, pero es probable que desconozcamos el efecto negativo que tienen en las estructuras de nuestros ojos. Los rayos UV lastiman nuestras células. Estos daños se van acumulando e impiden que los mecanismos de reparación de nuestro organismo se ejecuten correctamente. Por eso, ¡nunca olvides tus lentes de sol!

Traumatismos diarios

Malos hábitos vista 1Los mayores daños a nuestra visión no son ocasionados por grandes accidentes, sino por los imperceptibles lesiones que las tareas diarias nos causan. Así, cortar el césped o arreglar tu automóvil son actividades potencialmente peligrosas para tu visión. Al hacerlas, procura utilizar lentes protectores.

Descuidar tu salud

Malos hábitos vista 2En nuestro cuerpo, todo está conectado. Esto explica que los niveles de colesterol y la presión elevados dañen tu visión. Por otra parte, un alto nivel de azúcar en sangre también tiene un efecto negativo en tus ojos, al dañar sus vasos sanguíneos e impedir una correcta circulación.

Usar ordenadores en exceso

Malos hábitos vista 3Cuando estamos frente a un ordenador, solemos parpadear menos que cuando estamos más activos. Además, nuestra vista se enfoca en un punto por mucho tiempo. Este es uno de los hábitos genera fatiga en tus músculos oculares, así como una sensación generalizada de agotamiento. También seca nuestra vista. Es fundamental que el ordenador esté a la altura de nuestros ojos. Si se encuentra por sobre esta, nuestros ojos se ven forzados a abrirse más. Esto acelera la evaporación de nuestro fluido ocular y seca más rápidamente nuestros ojos.